Amir Suárez es probablemente uno de los modelos venezolanos que mayor éxito está teniendo a nivel internacional. Representado por Wilhelmina Models, UC Models, Next Miami, Select Models, Fenton Model y su propia agencia emergente Noir Models, ha trabajado tanto en campañas comerciales (Macy’s, Coca-Cola, Reebok) como en la alta moda (Prada, Versace). Pero lo verdaderamente fascinante de Amir, es que percibe su experiencia entre la pasarelas y los flashes fotográficos como una etapa de aprendizaje y transformación.

“Creo que la preparación lo es todo. Siempre intento comprender la marca y lo que busca el cliente antes de asistir a un casting. Cada marca tiene su propia identidad, y hago todo lo posible por adaptarme a ella sin dejar de ser fiel a mí mismo. También presto mucha atención a mi condición física, a mi nutrición y a mi presentación general. Ya sea para una campaña comercial o para la alta moda, mi objetivo es siempre mostrar la mejor versión de mí mismo. Siempre he tenido la ambición de convertirme en uno de los mejores modelos del mundo, y sé que eso empieza por mejorar cada día.” Asegura el modelo en torno al proceso de castings que enfrenta como parte de su día a día en las pasarelas de New York.
Amir nace en Valencia pero se instala hace algún tiempo en New York, así, vio ampliar no solo su mercado de trabajo sino su visión del mundo de la moda. “Cuando trabajaba como modelo en Venezuela, sinceramente pensaba que la industria era mucho más sencilla de lo que realmente es, ya que las cosas me iban bien en mi país. Todo cambió al mudarme a Nueva York. Me di cuenta de que estaba entrando en un mundo completamente distinto, donde el talento por sí solo no basta; hace falta disciplina, constancia, paciencia y una mentalidad fuerte. Nueva York me enseñó que ser modelo no es algo que se hace de vez en cuando, sino algo en lo que hay que trabajar todos los días. Esa experiencia transformó por completo mi perspectiva y me impulsó a tomarme mi carrera mucho más en serio.” Destaca Suárez.
Profesionalizando al Maniquí:
Para muchos el mundo del modelaje, es un rincón superfluo de sólo rostros hermosos y cuerpos trabajados. Posar, desfilar y sonreír en situaciones “cómodas”. Sin embargo la realidad es que es un mercado donde la disciplina, los horarios extremos, y la atención al detalle, son fundamentales. Más allá de posar y desfilar se trata de amoldar la propia imagen al concepto de marca. Ser, en última instancia el vocero y rostro de auténticos emporios comerciales. Amir ha visto cambiar su propia percepción de esa realidad y por supuesto ha avanzado en un proceso de profesionalización de una carrera que enfrenta con absoluta determinación. “Hace cuatro años, ser modelo profesional era solo un sueño para mí. Durante mucho tiempo, no tuve claro si llegaría a hacerse realidad. Eso cambió hace casi dos años, cuando firmé con mi primera agencia, Next Miami, junto con mi representación en UC Models. Fue entonces cuando comprendí que los sueños realmente pueden hacerse realidad. Pasé de imaginar la vida que deseaba a vivirla, lo cual me motivó a esforzarme aún más.” Recalca ahora con una visión mucho más global de su trabajo.
El mundo de las semanas de la moda es un auténtico paradigma para la industria, Suárez asegura que cada iniciativa tiene un mercado, un prototipo y retos que enfrentar como modelo. “Creo que lo que más se subestima es la preparación y la cantidad de castings a los que hay que asistir. La Miami Swim Week suele centrarse en modelos que están en buena forma física, que tienen confianza en sí mismas y que poseen una personalidad y una actitud fuertes.

La New York Fashion Week es un entorno distinto; aquí, tu forma de caminar en la pasarela, tu presentación y tu capacidad para adaptarte a diferentes diseñadores son fundamentales. A veces puedes asistir a 50 castings y conseguir un solo trabajo. Esa es la realidad de esta industria. Para mí, el éxito no consiste únicamente en ser contratado; se trata de estar presente, mantener la constancia y no permitir nunca que el rechazo te detenga.” Enfatiza.
En cuanto al manejo de su carrera, el valenciano es claro en su perspectiva de no esperar que las cosas pasen. Representado ya por 6 agencias, el trabajo sigue siendo arduo. “La comunicación lo es todo. Siempre trato de mantener a mis agencias informadas y conservar una buena relación con mis agentes. Algo que los aspirantes a modelos deben entender es que no son el único talento que representa una agencia. No basta con firmar un contrato y esperar que la agencia haga todo por ti. Creo en ser proactivo: mantengo mi portafolio y mis fotos digitales actualizados, y me pongo en contacto con mis agentes con regularidad, a veces cada semana. Al fin y al cabo, tus agencias forman parte de tu equipo, pero tú también eres responsable de construir tu propia carrera.” Recalca.
La sangre latina coloniza las pasarelas internacionales:
El éxito de los modelos latinoamericanos en el mercado mundial, ha ido en ascenso. Amir, es solo uno de decenas de maniquíes que se pasean por las pasarelas de Europa, Asia y Norteamérica dejando muy en alto el gentilicio latino. Así nombres como el de Britney Wiedeman que se ha lucido en el mercado Indio y Egipcio o el de Jailin Alecio que hace lo propio en China, se han convertido en emblemas del liderazgo latino que hoy emula el de los modelos eurasiáticos en los 80’s y 90’s. “Creo que uno de los mayores desafíos para los modelos latinoamericanos es la visibilidad y el acceso a los contactos adecuados. A veces, al talento latino le resulta más difícil que lo tomen en serio o recibir las mismas oportunidades, incluso cuando cuenta con el potencial y la dedicación necesarios. Pero también creo que las cosas están cambiando. Cada vez vemos a más talento latinoamericano representado a nivel internacional; creo que hemos avanzado mucho. Aún queda trabajo por hacer, pero considero que vamos en la dirección correcta, y me enorgullece formar parte de ese progreso.” Destaca Suárez.

Justamente a propósito de lo anterior Amir comenta que tiene la mirada puesta en Europa, no solo por la solidificación de su carrera en mercados internacionales y para experimentar la moda desde otra nueva perspectiva, sino como un proceso natural de evolución profesional. “Me encantaría expandir mi carrera hacia Europa, sobre todo porque allí se encuentran muchas de las casas de moda de lujo más influyentes del mundo. También me interesa mucho explorar los mercados asiáticos. He oído cosas maravillosas sobre las oportunidades y la industria de la moda en esa región. Uno de mis grandes objetivos es establecer relaciones con agencias de todo el mundo y conocer diferentes mercados, culturas y entornos creativos. No quiero limitar mi carrera a un solo país. Quiero ver hasta dónde puedo llegar.” Puntualiza el carabobeño.
El día a día:
Evidentemente la vida de un modelo profesional en La Gran Manzana es compleja. Entre castings, shootings, reuniones de planificación y con la importancia de sostener un estilo de vida activo y una alimentación sana, con el cuidado adecuado a la piel y el cabello. Encontrar el equilibrio es fundamental. “Siempre me recuerdo a mí mismo que el modelaje es mi trabajo y, como cualquier otra profesión, exige compromiso, incluso cuando no estás trabajando activamente en una campaña.
Mi rutina se centra en llevar una alimentación saludable, cuidar mi piel y mi cabello, mantenerme físicamente activo y entrenar unas cinco o seis veces por semana. Hay días en los que no tienes ganas de hacer ejercicio o de seguir tu rutina, pero la disciplina consiste precisamente en hacer lo que hay que hacer, independientemente de cómo te sientas.

Desde fuera, el modelaje puede parecer glamuroso, pero conlleva muchos sacrificios. Debes cuidarte constantemente, mantener tu portafolio actualizado y estar siempre preparado para la próxima oportunidad. Para mí, la constancia es lo que marca la diferencia.” Asegura el modelo de esculpida figura.
En cuanto a sus próximos proyectos, el modelo tiene la vista puesta en seguir consolidando su carrera en pasarelas del mundo y con firmas de alto nivel. Pero además trabaja arduamente en fortalecer su propia agencia de representación de modelos “Noir Models”. “Me apasiona ser modelo y quiero seguir desarrollando mi trayectoria, trabajando con algunas de las marcas más importantes a nivel mundial.
Sin embargo, también he descubierto otra pasión: fundé mi propia agencia, Noir Models, con el objetivo de crear oportunidades para otros talentos. Cuando empezaba, no fue nada fácil encontrar oportunidades ni lograr que otros creyeran en mí. Ahora, estar en una posición en la que puedo ayudar a otros modelos a darse a conocer y construir sus carreras es algo que significa mucho para mí. Quiero seguir haciendo crecer Noir Models y brindar oportunidades a personas con talento que merecen ser vistas, sin importar de dónde vengan. Al mismo tiempo, mi sueño personal sigue intacto: quiero convertirme en una de las mejores modelos del mundo y representar a Venezuela de la mejor manera posible. Si logro construir una carrera exitosa mientras abro puertas a los demás, eso lo significaría todo para mí.” Sentencia Amir.
Puedes seguir los pasos de Amir en el mundo de la moda internacional a través de su usuario Instagram @amirsouki1.
















