Fey forma parte del imaginario pop latinoamericano y en el caso de Venezuela, es uno de los iconos musicales más grandes y que más cariño han arrastrado a lo largo del tiempo. Éxitos como “Subidón”, “Azúcar Amargo”, “Muévelo”, “Ni Tu Ni Nadie”, “Se Lo Que Vendrá”, “Media Naranja”, “Gatos en el Balcón” y “Barco a Venus” resonaron no solo en los imponentes espacios del Salón Plaza Real del Hotel Eurobuilding Caracas, sino en el alma y corazón de los cientos de espectadores que disfrutaron de su show, tras casi tres décadas de ausencia.

Una verdadera explosión de color, alegría, música, brillo, baile y sobre todo nostalgia, se vivió en el concierto que llenó de algarabía a un público que coreaba a rabiar los temas icónicos de la Reina del Pop Adolescente Latinoamericano de los 90’s. Al albor de las 10 de la noche, la azteca se subió al escenario con un espectáculo que recordó la época dorada del showbusiness criollo. Su potente y melodiosa voz, su increíble energía y su agilidad para el baile no hicieron sino enardecer a la multitud de muñecas que con pañoletas se movían al ritmo de sus temas.

Un viaje en el tiempo:
Al compás de “Muévelo” la cantante bromeó con que esa noche todos tenían 17 años y energía para rato. Y nada más cierto, porque durante las horas del show, el tiempo no solo se detuvo, sino que viajó al pasado a una época en la que todo parecía más fácil y todos eran mucho más felices coreando sus temas, ataviados en pantalones a cuadros.

“Me enamoro de ti”, “Díselo con flores”, “Tierna la noche”, “Bailando bajo la lluvia”, “Media naranja”, y “Subidón”, junto a las versiones de los icónicos temas de Mecano “La fuerza del destino”, “Me cuesta tanto olvidarte” y “Barco a Venus” resonaron en una noche que marcó un hito para el espectáculo nacional.

Noche de sorpresas:
Como parte del show la cantante subió al escenario a cuatro fanáticos, seleccionados por sus acertados outfits, y junto a ellos cantó el tema “Popocatepetl”. La velada cerró con “Azúcar amargo”, sólo para hacer una última aparición y despedirse al ritmo de “Muévelo”, dejando en los espectadores el buen sabor de boca de un fantástico viaje a lo mejor de su juventud.




